X

Innovación y estrategia

Artículo publicado en Expansión en el blog de Eugenia Navarro, Fuera de la ley.

innovación y estrategiaEl sector legal está en pleno cambio de paradigma y de modelo de negocio, los clientes buscan soluciones a sus problemas, con conocimiento de su negocio y con un sistema claro de facturación y control de costes. Los sistemas tradicionales de firmas empiezan a cuestionarse, la información no tiene valor y podríamos decir que un alto porcentaje de servicios legales se ha vuelto un commodity. Tiempos convulsos para las firmas. Más allá de una revolución de precios existe un desencaje entre lo que los clientes buscan (medir valor) y lo que los despachos saben hacer de verdad (facturar horas).

Ante este desequilibrio el sector legal debe innovar y adaptarse a los cambios y la verdad es que queda mucho camino por recorrer. Nuevos modelos han surgido como el de AXIOM o el de RADIANT LAW, pero llegarán más. La base de la innovación está en los procesos y en la manera de entregar valor. Ya no sirve la facturación por horas porque no responde a lo que necesitan los clientes: control de costes y valor. ¿Qué es el valor? Pues el valor es justamente eso, control de costes, eficacia y previsión. Cada vez más oigo hablar a los abogados internos de previsión, de entender los riesgos futuros y los posibles escenarios para la empresa, no sólo a nivel técnico si no también en costes económicos. La capacidad técnica se asume.

Richard Susskind en su libro "Tomorrow´s lawyers" menos apocalíptico que el primero ("The end of lawyers?") reconoce que los cambios radicales en la estrategia de los despachos les ayudaran a salir de este proceso de recesión. La innovación es la clave del crecimiento y de los modelos que serán sostenibles ante tantos cambios de paradigmas: replantear estrategias, modelos y servicios incluso la manera de presentarse a los clientes. Poca información diferencial añade decir abogado mercantilista o abogado fiscalista. Cuando alguien dice a sus clientes potenciales que sólo factura por precio cerrado, resulta muchos más interesante. Pero eso requiere una gestión de proyectos y un conocimiento de un negocio enfocado de manera diferente, es decir, ser capar de hacerlo de manera rentable.

¿Cómo será la abogacía del futuro? Nuevos modelos aparecerán con más servicios profesionales complementarios, creo que existirán menos firmas y que colaborarán para clientes y productos específicos. Nos se venderán servicios legales se venderán soluciones y productos, no horas de trabajo. Se podrá estandarizar parte del trabajo que se realiza ahora y la tecnología será clave en la prestación de servicios abocada a ser más eficaz y menos costosa. La abogacía está en pleno cambio y, de hecho los crecimientos más altos en facturación a nivel mundial provienen de firmas con modelos de negocio innovadores. No hay marcha atrás, estamos en pleno cambio.

Sin entender las tendencias de las herramientas de gestión que usan los clientes, que el valor legal está en la aportación de valor al negocio y que hay que estandarizar con soporte tecnológico todo el resto, es difícil pensar un cambio de estrategia. El abogado debe mirar hacia fuera, hacia sus clientes, entender los cambios que se le piden.

Porque, además, me he dado cuenta que a muchos abogados cuando se les menciona la palabra estrategia, sienten un rechazo inexplicable, les suena realmente a humo de consultor y a palabra vacía que poco tiene que ver con su realidad. El espanto hacia esa palabreja de Business School se nota incluso en el cambio de expresión en su rostro. Algunos alegan que ya les han intentado vender un plan estratégico y que no ha servido para nada, otros que ya saben lo que tienen que hacer y que no necesitan "eso".

Y, sorprendentemente, creo que en muchas ocasiones tienen razón, porque la definición de una estrategia o un plan estratégico es lo fácil de hacer, seguramente las acciones y los planes son todos de sentido común y con el análisis previo requerido, las conclusiones no pueden variar mucho. Consultores o abogados formados pueden llegar a propuestas parecidas, documentos maravillosos que una vez presentados se pierden en algún armario o cajón. Porque lo realmente difícil no es definir una estrategia, es implementarla, involucrar a toda la organización y marcar claramente los objetivos.

¿Se puede vivir sin estrategia? Claro que sí, pero pasándolo mucho peor, dejando que el día a día te lleve de manera irreflexiva a un proyecto de despacho que no controlas, tomando decisiones sobre la marcha sin mucha información y, sobre todo, sin que los esfuerzos de todos los socios puedan alinearse hacia una misma dirección. Además, hoy en día, sin estrategia puedes vivir el futuro con demasiada incertidumbre porque los cambios que está sufriendo la profesión afectan al modelo de negocio, a su sistema de facturación, a la generación y por defecto, al modelo de compensación de socios. Todo requiere una revisión acorde a los cambios.

Pero no nos engañemos. En definitiva, llamarlo o no estrategia es lo de menos, lo importante es poder contar con esa reflexión y visión compartida de futuro, de proyecto y acometerlo. Y la implementación requiere de liderazgo y compromiso. La idea no es suficiente.

Encontrar la diferenciación en un entorno complejo no es fácil y no sé si todas las firmas serán capaces de reorientar su modelo de negocio. Y de acuerdo con lo que dice Susskind, el momento actual requiere cambios radicales, requiere innovación.

Comentar

Mensaje
Nombre *
Email *
Website

Contacto

Tama Projects

Envíanos un mensaje

Puedes usar la siguiente información para ponerte en contacto con nosotros o utilizar el formulario para enviarnos un mensaje

Teléfono: +34 629 364 910
Dirección: Demestre 10 5º-2º
08017 Barcelona